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HIPOCAMPO DE CONCENTRACIÓN

Ecografía de una década

Son más de diez años de música. Durante un tercio de mi vida le he puesto banda sonora a todo lo que me ocurre, se me ocurre, pienso, sufro, disfruto, reflexiono... Me cuesta concebir la vida sin música, observo en canciones, pienso en símiles, analizo en palabras, camino en tarareos, me despierto chirriando los dientes en 3x4, en los desvelos improviso melodías mirando al techo, la gente me ve a ratos ausente y a veces no entienden que estoy pensando en otro lado aunque mi cuerpo esté presente, tengo folios, libretas, carpetas y el móvil lleno de frases que se me ocurren por la calle, en una conversación, comiendo, durmiendo... tengo 143 canciones que avalan esta locura y aunque a veces quiero, me es imposible darme tregua y parar. Cansa, sinceramente, cansa, no es fácil y no siempre se remunera; no todo el hipocampo es orégano. Cansa pero alivia y despeja y libera y limpia. Es mi terapia, toda esta bulimia me es necesaria, probablemente sin ella tendría esas famosas crisis de ansiedad, esas depresiones que invaden cada vez más a esta sociedad ansiolítica. Juro que yo no, juro que soy feliz vomitando mis miserias, porque las expulso y dejan de tocarme un poco, las disfrazo, las maquillo con ironía, con humor, con sarcasmo, a veces las aliño con crudeza, muy pocas veces las visto de melancolía, pero las expulso y me calman la crisis (la propia). Lo necesito como el adicto necesita su dosis. El "satiriásico" necesita su polvo, el ludópata su bingo, el "dudópata" jugar con fuego, el diabético insulina y yo mis canciones. Por desgracia, muchos le llaman a esto oportunismo, egolatría, alardear... y cierto es que muchos sí que lo hacen por eso, pero yo hablaré de mí y de mis necesidades.

No hace mucho hablando con un amigo me dijo que era una pena que no se me haya reconocido. En un principio me sumé a su pena, pero tras reflexionarlo analicé la expresión reconocido, y madre mía, ¿reconocido? por supuesto que me siento reconocido. Tal vez no me pagan los billetes de avión, ni me llevan los instrumentos, ni me lo tienen todo montado para yo llegar y cantar, ni me gestionan todo el marketing, publicidad y cartelería, no. De hecho aún sigo mandando mensajes acosadores a mis conocidos pintándoselo todo bonito para convencerles de que vayan a mi próximo concierto, sigo promocionándome con el boca a boca, sigo pagándome los viajes para tocar en más provincias y rezando para que mínimo recaude lo mismo que perdí en el viaje, sigo cargando la guitarra al hombro, sigo tocando gratis en muchos sitios... pero sí, me siento reconocido, y ya no solo por el aplauso y su ambigüedad (ya reconozco el sincero, antes no) sino por la ilusión que veo en la gente que me rodea cuando me ve actuar, por los no conocidos que me paran y me dicen "tío, estoy enganchado a tus canciones, me ayudan a no emparanoiarme con mis mierdas" por ver que un amigo parafrasea uno de mis estribillos hablando de su situación sentimental, por despertar el interés en gente y artistas que admiro de toda la vida, por convencer al obtuso, por provocar al recto, por generar. Esa es la palabra; no sé cuánto vale lo que hago, no sé cuál es su código de barras, a qué equivale, ¿a poco? ¿a mucho? ¿a algo? no lo sé, no sé cuánto vale pero sé que vale la pena. Sé que genera algo en el espectador, incluso en mí. Odio, cariño, risa, náusea... no lo sé, quizás de todo un poco, pero genera, golpea, rasga, toca, acaricia, roza, sopla... DA. Y eso, querido apóstrofe, para mí es ser reconocido.

Durante esta trayectoria me he visto tocando en restaurantes debajo de una TV con un partido de fútbol, actuando delante de 3 personas, uno de ellos el técnico de sonido o el dueño del bar, se han levantado de la silla para agredirme al escuchar una frase que obviamente le jodió (espero que volvieras con tu novia, amigo) he llegado a casa con agujetas, desmotivado, pensando "qué necesidad, nunca más" y cientos de anécdotas más, pero también he hecho reír, llorar, pensar, reflexionar, he ayudado, no solo habré ofendido, he llenado teatros, he ganado premios, certámenes, he sacado un disco, he vendido muchos discos (para mí 600 son muchos, qué quieres?) he teloneado a referentes por petición de ellos, he notado en muchos que me quieren ayudar y "lanzar pa’rriba"... No, no salgo en prime time ni en los 40 ni sueno en discotecas, pero si me vuelven a preguntar por el reconocimiento, pues sí, creo que lo estoy, y encima, aún me miro al espejo y también me reconozco. 

Pero no hay que pensar que el espejo ayuda, son 10 años de aplausos, y está la palabra de moda: Ego... "buff tiene un ego que no le cabe" "se le ha subido a la cabeza" "qué creído se lo tiene" "le falta humildad"... son frases muy oídas en este mundillo. Que empiece el combate, ego-humildad. Y siempre está mejor vista la humildad, es lo más aprobado, lo más soportado, y pese a que a mí me han metido siempre más veces en el saco del humilde (cosa que me encanta) he de escudriñarme las entrañas y mirar bien, y una vez mirado creo que no se puede ser humilde cuando asumes y reconoces (reconocimiento) que lo que haces lo haces bien, o por lo menos esa definición comercial de la humildad. Sí que puedes serlo, pero no te lo reconocerán porque estás afirmando que "ésto se me da bien". Desde que uno alardea de humildad deja de serlo, se anula el concepto, y la contradicción es patética. Oigo a gente decir "aquí estamos, luchando desde la humildad..." Primero, no te autodefinas como humilde, por favor te lo pido, creo que la humildad se lleva por dentro y se dictamina desde fuera; es una medalla o rango que te da la gente. Es como estar bueno o no, lo estás para unos y no para otros. Uno no es humilde, por desgracia en este mundo, a uno lo hacen o no lo hacen humilde. Uno se expone, el otro etiqueta, y claro, el que está siendo aplaudido es el expuesto a juicio, no el que aplaude. Personalmente a mí me han dicho las dos famosas opciones, la del ego y la del humilde, entonces, ¿cual soy? pues soy yo y mis complementos circunstanciales de modo. ¿Ego? ¿por qué dará tanto miedo esa palabra? Claro que lo tengo, a veces en superávit y otras en déficit pero es que lo necesito. ¿Cómo coño actúo delante de 10 o 2000 personas sin mi dosis de Ego? Joder, si no creo yo en mí primero ¿de qué estamos hablando aquí? Y no estoy haciendo apología del egocéntrico ni mucho menos. No debemos confundir ese ego famoso asqueroso de "yo soy aquí el puto amo y tú no, soy la hostia, venérame, todo lo que hago es bueno porque soy yo, el bueno"... no no, esa es la metástasis que hay que erradicar. Vive con tu ego, gestiona tu cáncer, trátalo, incluso úsalo y aprovéchate de él, pero evita que se extienda, ahí estás perdido. Ni ese ego ni aquella humildad porque no te la crees ni tú, sea quien sea el aludido.

Confieso que este mano a mano eterno me ha ayudado a reeducarme, a criticarme y a valorarme en todos los sentidos. Yo era tímido (y lo soy) y me daba vergüenza de pequeño exponer un trabajo en clase delante de mis compañeros. Ahora gracias a ese ego adquirido y tan criticado, no solo expongo mi trabajo sino que hago el ridículo adrede. Mi vida la han cambiado las canciones, y mis canciones me han encarrilado por la vía de lo que quiero ser. Y quiero ser esto, quiero ser, estar y parecer esto. Quiero esto, y como diría el gran Krahe en resumen: Gracias canción.

Yo por mi parte y por hoy me voy con mi ego y con el que me atribuyes a otro lado, eso sí, desde la humildad.


VICTOR LEMES. AULA MAGNA

Confidencias al Rector: Víctor Lemes y su ‘Cantante Popular’

Hoy me he reunido en el Aula Magna de la Universidad El Bochinche con el artista de moda, el autor del vídeo que hará ladrar a las gaviotas, el cantante más popular del momento, para preguntarle por su obra… la musical quiero decir.

 ENTREVISTA AL ‘CANTANTE POPULAR’

Rector: ¿Cómo es ‘un día normal en la vida’ de un cantante popular?

 Cantante Popular: Pues madrugo mucho, hay que levantar el país. Me compro los periódicos más imparciales (El Mundo, La Razón), me informo de lo que pasa y maldigo. Luego voy a misa, me confieso para dormir con la conciencia tranquila y, bueno, me meto en mi despacho para supervisar cómo va el tema de los contratos irregulares y así se me pasan las horas, despidiendo a todo el que se queje, invirtiendo en bolsa… luego, cuando mi mujer hace la comida, la felicito por su trabajo y, si ese día ha ganado el Madrid, pues cumplo con mi señora. Lo normal.

 R: Imagino que ustedes desayunan todos juntos. ¿De qué hablan? ¿Qué temas preocupan a una familia como la suya?

C.P.: Nos preocupa mucho este despertar de 4 rebeldillos que se creen que van a cambiar el mundo. Ultimamente hay muchas manifestaciones. Manifestaciones para qué, ¿utópicos? Apechuga lo que digan los de arriba que son los que te dan de comer, parásito. Es su mano de la que comes y tú se la quieres cortar…. Uno de mis hijos me cuestionó con argumentos el otro día algo sobre que los cambios son posibles. Sigue castigado.

R: Cuéntenos, ¿cuándo fue que descubrió que lo suyo era la música?

 

C.P.: Tenía mucho tiempo libre. Creo que uno no puede conformarse con pensar, sino con hacerlo saber y todas estas ideas mías no podían quedarse guardadas en un cajón. Además todos los cantautores que llegaban a mis oidos eran muy rojos, con lemas vacíos y protestando por protestar, sin argumentos. Tuve miedo de que llegasen a convencer a los ciudadanos y decidí dar mi punto de vista, que es el lógico y recto. Una cosa llevó a la otra y ya llevo un tiempo componiendo canciones y levantando pasiones en las personas de nivel cultural bajo. Son los más manipulables. La fama es eso, manipular al oyente, llevarlo a tu terreno, es un negocio y eso me interesa.

 R: ¿Qué personajes históricos le han inspirado en su carrera?

C.P.: El Generalísimo. Diossssssss, me erizo solo de nombrarlo. En paz descanse ese santo hombre que puso firme a este país. Aznar también fue un señor en toda regla, que seguía sus pasos. Pinochet era carismático, un poco suave quizás, muy benévolo con su pueblo. No se merecía tan buen trato, con todo lo que hizo ese señor por ellos y así se lo agradecían, con guerrillas. Qué hijos de puta estos débiles que lo quieren todo hecho.

R: Sabemos que se educó en grandes colegios y universidades. ¿Era un buen estudiante? ¿Qué recuerdos tiene de la universidad?

C.P.: Está usted mal informado, solo hice la EGB en un colegio de curas, aún conservo esa educación beata, pero no estudié en universidades. Mi padre me puso a trabajar en su empresa desde los 13 años y así he ido creciendo, todos mis hermanos trabajamos en su empresa y luego amigos, así, siempre amiguismos, así llegamos alto. Mi educación ha sido la vida y tener que enfrentarme a tanto revolucionario mediocre que me ha hecho abrir los ojos sobre qué lado es el correcto. No les culpo, no tienen culpa de no tener dinero. Mucha cultura, pero aquí el mundo no lo mueve el Benedetti ese de pacotilla. ¿Levantas tú una empresa comprando con libros de Chomsky? No.

R: Usted tiene hijos. ¿Qué espera inculcar a los jóvenes que escuchan su música?

 C.P.: Lealtad, firmeza, pragmatismo.  A mis hijos les digo: Hijos, sean alguien importante, de provecho, que nadie te preste dinero nunca, si acaso, lo prestas tú. Sé digno, sé rico, serás feliz.

R: Cada vez se hace más difícil encontrar entradas para sus conciertos, así que nos va a tener que contar el secreto. ¿Qué es lo que hace que su música llegue a la gente?

C.P.: Digo lo que dicen los medios, los tópicos, lo correcto en general, sueno convincente, lo digo con seguridad y me creen. A veces miento, pero eso ellos no lo sabrán. Y, sobre todo, traduzco a un lenguaje más llano todo lo que diga la derecha de este país con eufemismos que suenen verosímiles. ¿Rescate? No, no, recapitalización para que los bancos crezcan. ¿Guerra? No, no, ayuda humanitaria.

 R: Creo que esto está quedando un poco largo. Deberíamos recortar algo la entrevista.

C.P.: ¿Recortar? ¡De lujo!

R: Y una última pregunta, ya para despedirnos. Si tuviera el poder, ¿qué cambiaría del mundo?

 C.P.: La disidencia, a la hoguera todos. Humíllate si yo lo digo, que te lo diré siempre por tu bien, porque yo sé lo que es bueno y tú no. Obedece y calla, aquí no me lleva la contraria ni Dios…bueno, ese sí.

Y, por cierto, ¿qué mierda es esta de la Universidad El Bochin…¡Muuuuchas gracias por cedernos su tiempo! Que tenga mucho éxito… y que Dios nos coja confesados

No, no se asusten. El que hablaba no era el cantautor grancanario Víctor Lemes, sino el protagonista de su última canción y videoclip ‘El cantante popular’, que acaba de salir a la luz y en tan solo 2 días superó las 1.000 reproducciones. Se trata de un tema en el que Víctor realiza una crítica a… ¿de verdad hace falta que lo explique?

Víctor Lemes es un cantautor que se desenvuelve muy bien en un estilo que nos recuerda a uno de sus grandes referentes, don Javier Krahe, con quien tuvo la oportunidad de subirse al escenario en varias ocasiones.  Su facilidad para jugar con la palabra se ha visto plasmada en canciones como ¿Que me quede el Mercedes? o Vademécum.

¡No se pierdan este tema! ¿Qué se cree el mequetrefe de Lemes?

NUEVA ETAPA DE NUESTRA «CANCIÓN DE AUTOR»

DE COMO ALFONSO DEL VALLE Y VÍCTOR LEMES INAUGURAN –CREO YO– UNA NUEVA ETAPA DE NUESTRA «CANCIÓN DE AUTOR»


No sé muy bien si nos encontramos ante un "nueva etapa" de la apasionante historia de la "canción de autor", o si lo que está ocurriendo es algo similar a lo que CARLOS CANO escribió y cantó, en 1975, con su característico lenguaje "fresquito" y popular:

«Y es que las dentaduras 
ya no están duras pa estas güesuras
y llega la rotura y el personal 
qu’asentao endiquela como se jalan de carca a carca 
mientras cuecen las habas suelta el cantar. [...]
Hay q’acabar con tanto bribón 
... pos le vamos a dar el tran tracatrán 
pico pala -¡chimpón!- y a currelar 
parabán parabán parabán pan pá».
("La murga de los currelantes". Carlos Cano).

O tal vez, lo que está aconteciendo estos días en nuestro país es, más o menos, lo mismo que también dijo y cantó Carlos, cuando fue consciente –durante la transición democrática– de que la política era muy "saboría" –sin corazón y sin alma–, y de que había que volver con urgencia al "canto popular" y a una de las "quintaesencias de la canción de autor": su posicionamiento crítico, rebelde y apasionado en defensa de los derechos humanos y de la libertades democráticas.
Carlos en aquel momento afirmaba y cantaba:
Carlos Cano.
«De pueblo’n pueblo 
el cantor con el ojú de su voz
va levantando la vía 
como pájaro d’abril
canta por el cielo gris 
el aire de l’alegría.
Bendita sea la boca 
que sabe a la gente unir 
alrededor d’una copia 
qu’a tos nos da de vivir.
Copla qu’arde’en la garganta 
y es la luz de la razón:
devolviendo la esperanza
como un clavel de pasión. [...]
De lo más alto que pueo
me tiro abajo a cantar
lo que más a gusto güelo:
La flor de la libertad».
("Política no seas saboría". Carlos Cano).

Bueno, pues en ese mismo tono, pasados los años, a ALFONSO DEL VALLE"cantautor total" al que, en mi último libro, integro en la generación de los que llamo "cantautores malditos"– se le ha ocurrido componer e interpretar una canción no planteando «¿Qué fue de los cantautores?» –que, por cierto, está muy bien–, sino expresando esta clara y urgente necesidad: «SE BUSCA CANTAUTOR para revolución»; es decir, como una especie de "anuncio publicitario" –o S.O.S.– reclamando la necesidad de que la "canción de autor" –hoy por hoy "tambaleante" a casi todos los niveles– recupere esa quintaesencia de su identidad a la que antes hacía referencia, o sea, su dimensión social, comprometida con la justicia y con la libertad; solidaria; y, a fin de cuentas –como dice Alfonso– revolucionaria.

Así lo dice, así lo canta, y así lo reclama el amigo Alfonso del Valle:

«Finales de los sesenta,
revolución en París
y en las listas de ventas,
Bob Dylan y su "Blowing in the wind"...
"The answer my frind
is blowing the wind..."
Cuarenta años han pasado
y tras cuarenta en gris,
el color nos ha cegado
y enmudecido a un pais.
Se busca cantautor
para revolución.
Principios de los setenta,
con todo y más que perder,
un extremeño nos cuenta
que pronto habrá de llover...
"Que tiene que llover, tiene que llover, tiene que llover. 
Tiene que llover a cántaros..."
Bajo este cielo exultante
que nos compraron de ocasión,
ya no hay profetas que canten
que se avecina un chaparrón.
Se busca cantautor
para revolución».
("Se busca cantautor". Alfonso del Valle)

Curiosamente, casi coincidiendo con este anuncio-canción de Alfonso del Valle, hace unas semanas –cuando publiqué en este mismo blog un cuelgue al que titulé "VÍCTOR LEMES: UN REFERENTE A NO PERDER DE VISTA, NI DE OÍDO– el amigo Víctor –cantautor canario– me decía: «Fernando, estoy haciendo un video sobre una canción nueva que no conoces aún. Es una crítica muy irónica a las medidas de recortes que se están tomando hoy en día en el país; se llama «Cantante “popular”» y la he planteado como si defendiera esas medidas que la “canción protesta" siempre condenaría. Es una canción muy irónica. Te la mando en cuanto la termine»... Y la terminó, ¡vaya si la terminó!... Llevo escuchándola un par de días y me gustaría formular sobre ella dos comentarios. 
Decir, en primer lugar, que es una magnífica canción que me hacer recordar, por ejemplo, las "canciones satíricas" de Aute y, entre ellas, aquel tremendo "Autotango del cantautor"; o las maravillosas e inolvidables canciones de mis buenos amigos Moncho Alpuente y Antonio Piera –de "Las madres del cordero"–; imposible olvidar, por ejemplo, la titulada "Al cantante social con cariño", ¡no tiene desperdicio!... 
Con esto quiero decir que la nueva canción de Víctor Lemes conecta con la tradición de un género –la auténtica "canción de autor" en su perspectiva "satírica", en la que tampoco quiero olvidarme de Javier Krahe–; y decir, en consecuencia y desde esa perspectiva, que "El cantante popular" es una canción que aplaudo y que me parece una genialidad. Se trata, ni más, ni menos, que de la joven recuperación de una canción satírica comprometida, es decir, clara, directa, cachonda, divertida, cabreadora, insultante, descarada, insurrecta, y, sobre todo inteligente... ¡muy inteligente!... Y, por supuesto, para mí, nada "controvertida: Al pan pan, y al vino vino".
En segundo lugar, y voy terminando, decir que la canción «El cantante "popular"» de Víctor Lemes, parece –aunque no lo es directa y objetivamente– una respuesta al «Se busca cantautor» de Alfonso del Valle; son dos canciones que en distinto tono, desde distintos planteamientos, directa o indirectamente, vienen a inaugurar –¡ahora sí estoy convencido!– una nueva etapa de la "canción de autor" en nuestro país... Ya lo decía antes Carlos Cano: «Copla qu’arde’en la garganta / y es la luz de la razón; / devolviendo la esperanza / como un clavel de pasión».
Ahí quedan esas dos canciones como referente y como testimonio... Y el que quiera escuchar, que escuche; y el que no, ¡pues eso!, a seguir "guitarreando".
«España necesita ya una mano dura
y en concreto una mano derecha
a ser posible que vuelva una dictadura
que se imponga la censura
y se hagan las cosas bien hechas
 
¿Qué es eso de manifestarse libremente?
si el caudillo levantara la cabeza
ponía firmes a estos rojos malolientes
que se muestran resistentes
si se actúa a la fuerza
 
Córtate el pelo hippie y búscate un trabajo
antes de que te lo quite un inmigrante
que estos llegan en manada desde abajo
cago´n la mar que los trajo
aquí ya somos bastantes
 
Hay que ir eliminando los deshechos
que quede solo gente de provecho
como si es necesario
recortar los primarios derechos
 
Soy un cantante popular
y hago canción protesta contra el estado de bienestar
Soy un cantante popular
soy la voz de la clase alta oprimida por esta sociedad
 
Soy un ejemplo para la ciudadanía
no entiendo como el proletario me desprecia
si están comiendo gracias a mi burguesía
que impulsa la economía
con mis 29 empresas.
 
Es increíble a dónde estamos llegando
tanto avance, tanto ateo, tanta ciencia
yo en cambio a dios rogando y con el mazo dando
levanto el país marcando
la casilla de la iglesia
que esos sí que aportan a las sociedades
bendita educación privada y religiosa
basta ya de condones e inmoralidades
aunque haya enfermedades
mortales o infecciosas.

Que vuelva pronto el rigor del No-Do
ya está bien de cultura para todos
cuanto más ignorante sea el cordero
más fácil para el lobo.

Soy un cantante popular
no soy como esos izquierdosos que empalagan.
Soy un cantante popular
educación y sanidad para el que paga
Soy un cantante popular
con todo el éxito que eso conlleva.
Soy un cantante popular
y canto cara al sol con la camisa nueva.
Soy un cantante popular
cansado de la rebeldía del plebeyo.
Soy un cantante popular
gracias a dios estamos trabajando en ello.

Soy un cantante popular
y mientras suben los impuestos del estado.
Soy un cantante popular
yo le congelo el salario al explotado.
Soy un cantante popular
y si este estribillo se hace pegadizo.
Soy un cantante popular
y llega a mucho público pues lo privatizo.

Soy un cantante popular
Yo llevo el dinero a casa y mi mujer me pone el plato de comida.
Soy un cantante popular
y si algún día su amor o mi banco quiebra cambiaré de ideología».

Víctor Lemes - El Cantante Popular (animadversión extendida)Videoclip Oficioso

Controvertido videoclip del cantautor Víctor Lemes titulado El Cantante Popular.
Dirigido por Redshooting
Grabado en los estudios Hilos de marioneta
Protagonizado por muchos muchos amigos y la colaboración especial de la actriz Nati Vera.

Músicas Paralelas

El ciclo Músicas Paralelas arranca en el San Martín Centro de la Cultura Contemporánea

CONCIERTOS:

27 de julio de 2012, a partir de las 21:00 h. Concierto de Víctor Lemes- Guitarra y Contrabajo.

C/ Ramón y Cajal, 1 35001 - Las Palmas de Gran Canaria

Teléfono: 928 322 535
http://ocio.laprovincia.es/agenda/las-palmas/conciertos/las-palmas-gran-canaria/eve-727750-musicas-paralelas-victor-lemes.html

Contratacion conciertos

E-mail:

vlemesd@gmail.com

Venta discos

Contactar con : vlemesd@gmail.com

Cantemos como quien respira

Fernando Gonzalez Lucini

jueves, 5 de julio de 2012

VÍCTOR LEMES: UN REFERENTE A NO PERDER NI DE VISTA, NI DE OÍDO.

Víctor Lemes.
«Ya era hora de romper el hielo,
ya era hora de levantar la voz
para poner nuestro grito en el cielo
y derretir el silencio de Dios. [...]
Ya era hora de jugar con fuego,
ya era hora de cambiar de rol,
para saltarnos las reglas del juego,
para invertir la rutina del sol».
("Ya era hora. Víctor Lemes).
Ya era hora de ponerme a escribir este "cuelgue" dedicado al cantautor canario VICTOR LEMES...; Victor es uno de los cantautores que más me ha hecho disfrutar últimamente con sus creaciones –me tiene enganchao a su genialidad– y de los que más horas me he pasado escuchándole cantar...; dicho esto, es fácil imaginarse el tono en que van a discurrir mis comentarios. (Y digo "comentarios", porque hace unos días hablando con otro amigo cantautor me llamó "crítico", y yo le dije claramente que no, que yo nunca me he considerado un "crítico", soy sencillamente un "comentarista" y, en consecuencia, me dedico a comentar lo que me apetece y, sobre todo lo que me gusta, lo que me emociona).... Y este es el caso, por ejemplo, de Víctor Lemes: me gustan mucho sus canciones, y voy a comentarlas.... (Luego los que presumen de "críticos" que digan lo que quieran..., a mi me da igual, nunca conseguirán modificar mis particulares gustos y disfrutes).
Parece ser que Víctor Lemes compuso su primera canción en el año 2002 –es decir, hace más de diez años–, y que inicialmente empezó a cantar en compañía de un otro buen amigo, al que aprecio mucho, llamado Sergio Alzola. Me cuentan paisanos y colegas suyos que tiene compuestas cientos de canciones y que es, sin duda, uno de los mejores "cantautores" canarios... A parte de todo eso, yo lo que puedo decir –para empezar– es que el día que escuché su canción titulada "Nada que ver" –en principio no me hicieron falta más canciones–,  decidí convertirlo en uno de mis "cancionistas" preferidos. (Creo que es así como a él le gusta llamarse).
˝Nada que ver", es para mí, una canción de amor referencial –me explico–; es una de esas canciones que yo incorporaría en un curso de composición para diferenciar lo que sería una canción de amor "típico-tópica" comercial –merecedora de un  "Sálvame" en Tele 5, como dios manda–, y una canción de amor que comunique vida real, pasión, buen gusto, belleza y riqueza poética, buena música, y –como ésta– imaginación, ¡mucha imaginación!... Una imaginación desbordante que se alimenta –y esta es una de las claves de la obra de Lemes– de una extensa, libre y muy bien interiorizada riqueza cultural y literaria.
Por favor, lean este texto; y si no tienen el disco, cómprenselo, y escuchen la canción al tiempo de la lectura; comprobarán y entenderán, seguramente, todo lo que antes les he comentado.
Víctor Lemes.
«Anoche, contrataron a un iraquí y a un afgano en la NASA
y a Houdini lo cogieron con las manos en la masa.
Napoleón jugaba al risk y perdía sus conquistas
Nietzsche hablaba con Cristo de teorías darwinistas
Y sin embargo, todo tuvo sentido anoche,
Y sin embargo todo, nada tiene que ver.

Anoche, Chaplin lloraba de rabia en el comienzo de su chiste,
Goya desnudaba a Descartes en lienzo, luego existe.
Hitler y Gandhi se besaban dulcemente de un flechazo,
Freud convenció a la virgen y de repente, gatillazo.
Y sin embargo todo tuvo sentido anoche,
Y sin embargo todo, nada tiene que ver.

Anoche, Superan se dejaba atender en el SAMUR por salmonella,
Peter Pan se hizo un lifting, y Nostradamus falló quinielas.
Judas guardó el secreto y entraba en Harvard Miss silicona,
Y Fidel se manchaba de salsa la barba, en el Mc Donald.

Y sin embargo todo tuvo sentido anoche,
Y sin embargo todo, nada tiene que ver.
Y sin embargo todo tuvo sentido anoche,
Cuando dormiste a mi lado y dijiste... quédate».
Junto a bellísimas canciones de amor como la anterior, Víctor Lemes es capaz también de componer canciones de esas otras que se "mal" llaman "comprometidas" –¡como si lo del amor no fuera un compromiso de la hostia!, es decir, "de un mayor contenido social" –como corresponde a la identidad de un auténtico "cantautor de las narices", que diría Aute–. Víctor es capaz de hacerlo, y lo hace, eso si, sin perder en ningún momento su capacidad imaginativa, huyendo del panfleto, de los viejos tópicos, y del aburrimiento y ¡jugando!... ; ¡siempre jugando brillantemente con la cultura y con el lenguaje!. 
Valga en esa línea la canción que le da título a su disco publicado en 2010: "Lo siento Freud".



 
 
 
«Melancolía, temática explotada por la música hoy en día,
recurso fácil para conseguir la idolatría,
pero también es cierto que existe dicotomía,
que hay gente que se siente vacía y son mayoría,
son mayoría absoluta los que no se sienten llenos,
son mayoría y no los representan en el pleno,
son mayoría y no consiguen ser ajenos
a la insoportable levedad de echar a alguien de menos,
menos dolor y más intentos de enterrar la pena,
que no hay mayor condena que asumir una condena.
Que sí, que lo más fácil es cortar las venas,
lo sabemos pero merecemos una enhorabuena,
enhorabuena por seguir con vida aunque nos mate,
enhorabuena por la resistencia a los embates,
por no tirar el rey aunque sea obvio el jaque mate,
siempre hay alguien que también necesita nuestro rescate,
rescate recíproco y sucesivamente,
parece que la mierda así no es tan mal oliente,
pero que duro es el presente si ya no estás tú presente
y el olvido pasa lista. Nostalgia. ¡Presente! [...]

Futuro, presente, pasado,
pretérito perfecto simple y complicado,
condicional condicionado mal conjugado,
busco donde agarrarme y me sujeto a tu predicado,
soy la primera persona de tu plural,
soy tu complemento circunstancial de tiempo, demasiado tiempo,
modo paliativo terminal.
Basta por hoy. Voy terminando este experimento a los James Joyce.
Fluir de la conciencia para investigar quien soy,
hay quien lo llama rapear, yo ya me voy.
Ya me autopsicoanalicé. Lo siento Freud».

Si me lo permitís –aunque este "cuelgue" se haga demasiado largo– quiero insistir –porque me encanta y me parece muy valiosa– sobre la actitud lúdica que Víctor Lemes adopta con el lenguaje aplicando los principios de la libertad y del divertimento que nunca deben faltar en un buen juego, incluidos los "juegos literarios".

Por ejemplo: en la canción "Que me quede el Mercedes", todas las palabras contienen únicamente la vocal "E" («Créeme sé que me perteneces / desde ese mes en que te besé»); y el tema llamado "Vademecum" está saturado de "laticismos", es decir, de palabras o de expresiones del latín («Vivir contigo in situ es men sana in corpore sano»).

Víctor Lemes cantando al pie de la Catedral de Granada
Aquel día ganó el Primer Premio del Certamen «Abril para vivir» 2012.

Y para colmo de "jugueteo" –y va de broma y casi termino– contaré lo que me pasó hace unos días en la Sala La Cueva del Bolero, de Madrid: Víctor cantó una canción –que en el disco la interpreta con  Riki López– en la que, entre otras cosas, cuenta esta historia:
«Ayer me propusiste hacer el amor a oscuras,
sospechosa propuesta, sospechosas posturas,
nunca te había visto moverte de aquella manera
y ahora entiendo que era porque estabas pensando...
pensando en Fernando. [...]
¿Y quién es él? ya veo a que dedica el tiempo libre.
Quiero fotos, fechas, sitios, horóscopos. ¡Todo! Su número de calibre.
Nómbrame a mí, hazme feliz aunque sea solo por mi santo,
tanto monta Isabel, montas tanto, tanto montas...
pensando en Fernando.
Exceptuando ese breve instante en que lo llamas
he de reconocer que nos va genial en la cama,
dado que tu pasión por mi se está acabando
solo te voy a pedir que sigas de vez en cuando
pensando en Fernando».
("Bajón de tensión").

Como bien sabéis yo me llamo Fernando y, la verdad, ser el tipo del que habla la canción no estaría mal; no me habría disgustado... Pero puedo aseguraros –sin ninguna duda– que no era yo ... ¡Qué más quisiera a mi edad y con mis achaques!... Pero bueno, le dije a Víctor que cuando quisiera me podía dedicar la canción, entre otras cosas, no pa echarme un "farol", sino, aunque sólo fuera para alimentar mis ilusiones mientras la escucho.

Y, ya fuera de bromas, concluyo destacando como a lzz riqueza literaria que poseen los texto de Víctor Lemes se unen unas magníficas musicalizaciones que en el disco quedan enriquecidas por una banda extraordinaria: Nauzet Barreto, Yeray Figueras, Ruymán Franco, Rodolfo Lusson, Juan Carlos Czenstochouski, Yeray Rodríguez, Neftali Robaina –al que tanto admiro y quiero–, Ernesto Alemán, Juan Bosco, José Enrique Rodríguez, Jorge Soroa, Riki López y Borys Larremendi.

Y ahora una "apostilla" –creo que se dice así– «¡VÍCTOR ponte a trabajar y graba cuanto antes!... Ahora me tienes de nuevo "fan" y te digo a coro con todos tus seguidores y seguidoras... ¡QUEREMOS UN NUEVO DISCO TUYO!»... En serio: «¡Gracias Víctor por tu amistad y por tus canciones».

Sala Km 0 - Las Palmas de Gran Canaria

Concierto anticrisis-Víctor Lemes

Javier Krahe presentando a Víctor Lemes

Fragmento de la actuación de Víctor Lemes teloneando a Javier Krahe en la sala Galileo Galilei de Madrid, tras haberle apadrinado musicalmente de alguna manera en sus últimos conciertos de Valladolid y Madrid

Víctor Lemes - Nuevo concierto con Javier Krahe

Nuevo concierto como telonero de Javier Krahe en la Sala Galileo Galilei en Madrid

26 de Mayo a las 21,30 horas.

 

Victor Lemes telonero Javier Krahe

Canarias7.es / Las Palmas de Gran Canaria / 17 de Mayo 2011

Los días 18, 19 y 20 de mayo, el cantante grancanario Víctor Lemes será el telonero de los conciertos consecutivos que ofrecerá Javier Krahe en el teatro Zorrilla de Valladolid. No es casualidad que el novel Lemes, se encuentre con un gigante de la música de autor, ya que el estilo del isleño ha sido varias veces comparado con el de Krahe, por la sátira e inteligencia de la que están cargadas sus letras.

Víctor Lemes nacido en 1982 lleva 10 años tocando en diferentes ciudades del archipiélago canario y la península, teniendo su residencia en Las Palmas de Gran Canaria. Tras años de conciertos en solitario a guitarra y voz y tras varias maquetas, decide elegir 13 de las más de 100 canciones de su repertorio para autoproducirse su primer disco Lo Siento Freud, disco que presentó en el CICCA en julio de 2010.

Es ahí cuando se rodea de una extensa banda de versátiles músicos, necesarios para instrumentalizar los diferentes estilos musicales que le caracterizan, desde Jazz, Funky y Rap, hasta Tangos, Salsas y Foxtrot. Tras la presentación del disco, la banda se simplifica a él (a la guitarra y la voz) y a 4 músicos más: Neftalí Robayna (Saxofón) Rodolfo Lusson (Bajos y Contrabajos) Nauzet Barreto (Guitarras eléctricas y acústicas) y Yeray Rodríguez (Batería). Sus directos están cargados de humor, monólogos, espontaneidad e interactuaciones con los músicos y el público. En las canciones de Víctor Lemes prima la variedad temática, la originalidad lírica y las satíricas historias impregnadas de ironía, observaciones y reflexiónes sarcásticas.Ha ganado el 1er premio en el certamen de cantautores de Elche en 2008 y ha sido finalista y semifinalista en diferentes certámenes a nivel nacional. Ha compartido escenario y teloneado a Ivan Ferreiro, Concha Buika, Riki López y Boris Larramendi (de Habana Abierta) colaborando estos dos últimos en su disco.

CONCIERTO SALA KM 0

enero 13, 2011;
21:00 – 23:00 Horas
Km.0 discopub
C/ León y Castillo 377 (Frente a la Base Naval) Las Palmas De Gran Canaria

Inauguro mi año musical en un local donde hace unos meses di un concierto que fue muy especial. Con ese buen sabor de boca que se quedó vuelvo al Km0 para ver si mínimo se repite. [...]

Víctor Lemes Sin conservantes (con Boris Larramendi)

Canción de Víctor Lemes incluída en su disco Lo siento Freud, cantada con el gran Boris Larramendi

Concierto en Libertad 8 (MADRID)

El próximo día 14 de Diciembre de 2010

Hora: 21,30

Precio: 6 Euros

Corre dijo la tortuga

12/10/2010

2x2

Presentación Lo siento Freud. 2x2 Versión acústica

CRÍTICA MUSICA - CANARIAS 7

CRÍTICA MUSICA - CANARIAS 7

CULTURA

CANARIAS 7.- Artículo publicado en prensa escrita el 25 de julio de 2010

< El joven cantautor grancanario es un derroche verbal y muchas cosas más en sus conciertos > José Orive

                                            FREUD, al paro   

 Si existen libros manuales de autoayuda, este trabajo de Víctor Lemes (Las Palmas de Gran Canaria, 1982) titulado “Lo siento Freud”, es perfectamente un álbum en el mismo sentido, el de mandar a Freud al paro como dice el propio Lemes, un derroche verbal y tantas cosas más, pero ante todo, un magnífico trabajo de presentación discográfica después de una década en el circuito habitual de cantautores.

     El álbum cuenta con las colaboraciones de Riki López y el cubano Boris Larramendi, de Habana Abierta, y está mezclado y masterizado en Portugal por Antonio Pinheiro. Una carta de presentación eficiente para potenciar al máximo toda la carga de humor irónico que encierra la mayoría de sus canciones, incluso aquellas de trasfondo serio.

     Maneja con habilidad ocurrente el lenguaje, hasta el punto de que consigue construir toda una canción en torno a la letra e como única vocal – Que me quede el Mercedes?- , o con latines de uso común – Vademécum -, así como trazar historias con ingenio, caso del bis del concierto, un tema no incluido en el disco y que se titula Amor eterno.

     No tiene reparos en acompañar cada texto con el ropaje sonoro más adecuado y dúctil, abarcando desde los ritmos caribeños –Supongamos o Sin conservantes-, el swing (Fondo), el tango (De tus ojos y de mi), el funk de Ya era hora, la afinidad jazzy de Nada que ver y hasta el rap de inicio del concierto, con el consabido Lo siento Freud.

     Lemes con una ocurrente puesta en escena y una banda de músicos excepcional conjurada en el proyecto, hizo disfrutar de un buen puñado de canciones, con la sonrisa puesta en cada una de ellas, tengan el calado que tengan, con historias personales y no tanto, con desparpajo y sin herir la susceptibilidad más allá de lo necesario con el hábil uso del juego de palabras, cuando agudeza y sensibilidad saben ir de la mano.

  Intérpretes:

Víctor Lemes (voz y guitarra), Alexis Cansiano (piano), Rodolfo Lussón (bajo),Yeray Rodríguez ( batería), Neftalí Robayna (saxo), Ernesto Alemán (trompeta), Nauzet Barrero (guitarra), Jorge Soroa (percusión), Manuel Nuez (violín), Andrés Robayna (congas), Natalia Palacios (coros)

El coleccionista de sonidos

Maxi de la Peña. Periodista de El Diario Montañés. Autor del libro ’La tierra de las mil ’tonás’ y del prólogo del álbum de Dulce Pontes ’O coraçao tem tres portas’. Experto en músicas del mundo.

 

La música y el propio escenario como terapia. Estas son las líneas maestras del joven cantautor grancanario Víctor Lemes, que acaba de publicar su primer CD ’Lo siento Freud’. Calificado como un sátiro como Groucho Marx y uno de los compositores de canción más innovadores del panorama español, es capaz de beber de influencias tan eclécticas como la salsa, el rap, el tango, el funky o el jazz, y dotarlas de un estilo personal. Mis primeras escuchas me han producido una agradable sorpresa, porque representa un soplo de aire fresco e ingenio en el demasiadas veces plomizo género de la canción de autor (con mucha impostación intelectual). Pero nadie mejor para describirle que mi amiga Perla Tuset, conocedora del artista y que estuvo en la presentación en el CICCA de Las Palmas hace escasos días, que en su blog define con acierto a Víctor Lemes: "Y es que resulta increíble escuchar por primera vez una voz y darse cuenta que después de tanta y tanta música en los oídos, no se parece a ninguna otra (...) y sus letras cantan insoportablemente a la verdad". ’Bajón de tensión’ y ’De tus ojos y de mí (Fritango)’ pertenecen al álbum de presentación y están recogidas en directo en el concierto de presentación en Las Palmas. Esperemos verle pronto por Santander (o Torrelavega) para compartir el talento de este audaz cantautor.

MAXI DE LA PEÑA

http://blogs.eldiariomontanes.es/elcoleccionistadesonidos/2010/8/5/apunten-este-nombre-victor-lemes